CPCC Dionicio Canahua
Las cuentas por cobrar se encuentran respaldadas en documentos, por ello en un primer momento podemos quiza considerar el valor nominal (el que figura en el respectivo comprobante), pero este es solo una referencia.
Momento Inicial.-
La valuación inicial de una cuenta por cobrar “es el valor razonable, que generalmente es igual al costo“. El valor nominal va corresponder al costo de la cuenta por cobrar, una pregunta obvia ¿Por qué un costo? Adquiere esta caracteristica por que a futuro nos significara beneficios economicos.
Resulta interesante considerar el valor razonable, en el entendido que la transacción (venta) se realiza entre dos partes interesadas, libres e informadas con relación a la transacción. bajo este escenario supuesto podemos señalar que el valor nominal – costo – valor razonable coinciden para efecto de realizar el registro inicial de la cuenta por cobrar.
Momento Posterior.-
Una cuenta por cobrar puede ser objeto a su vez de una venta ( desde la perspectiva del derecho a cobrar), lo que conocemos como Factoring, o de un descuento. Ello implica asignar un valor que no necesariamente va ser igual al valor nominal. Se toma como una referencia, con relación a un costo; que confrontado con el ingreso que se genera en una operación posterior determina una utilidad o pérdida.
En este escenario podemos determinar el valor razonable ( si se reúnen
las condiciones adecuadas) de la cuenta por cobrar que no es igual al valor con el cual se registro inicialmente. Esta condición tambien se aplica en el caso de la liquidación de una entidad (que posee las cuentas por cobrar) en el cual obviamente no se considera el principio de empresa en marcha.



