CPC Dionicio Canahua
IGRS Consultor Senior
En el año 1993 Rich Karlgaard, director de FORBES ASAP, señalo en su editorial[1]: “Como índice, el valor en libros esta totalmente muerto. Es un artefacto de la era industrial. Vivimos en la era de la informática, desde luego, aun cuando es notable que muy pocas personas hayan podido ponerse a tono con esta realidad. La prueba es el hecho de que no se comprende la importancia decreciente del valor en libros y los activos materiales que forman el numerador de la proporción. La inteligencia humana y los recursos intelectuales son hoy los mas valiosos activos de cualquier compañía.” Este comentario ya no es ajeno a la profesión contable en nuestros días, al contrario, vemos como se desarrollan una infinidad de modelos[2] para cuantificar este valor oculto de las organizaciones, denominado capital intelectual[3].
Al hablar de capital intelectual, evidentemente, nos referimos a la persona humana como individuo, el mismo que tiene un papel primordial dentro de la organización. Tal como lo expresa el Profesor Roberto Rothschild[4]: “En la organización tenemos lo que se viene a llamar el capital humano estratégico, de quien depende o en el cual reside el alma del negocio, el éxito del negocio. Comenzando por los principales, de la gerencia y llegando incluso a puestos aparentemente más modestos en el área de mantenimiento o producción. Es nuestro capital estratégico, la esencia de nuestro negocio… “De ahí los esfuerzos de las organizaciones en el campo de la gestión del capital intelectual, enfocándose básicamente en dos áreas[5]: la creación del valor y la extracción de valor. Un problema derivado de la infinidad de modelos es la aparición de diversos tipos de capital[6]. Pero ¿Que hay mas allá de estas nuevas formas de capital?, ¿Hacia donde evolucionara este proceso de aparición de nuevos capitales?.
Del Capital Intelectual al Capital Social
“Por designio y por talento – escribe el jugador Bill Russell acerca de su equipo de baloncesto, los Boston Celtics- éramos un equipo de especialistas, y como cualquier equipo de especialistas, nuestro desempeño dependía tanto de la excelencia individual como del buen trabajo conjunto. Ninguno de nosotros tenia que esforzarse para comprender que debíamos complementar las especialidades de los demás: era un hecho, y todos procurábamos una combinación mas efectiva[7]”. Esta situación nos refleja como el enfoque grupal (trabajo en equipo) tiene más importancia que el enfoque de individuo. Y es ahí justamente, donde entra una nueva forma de capital en las organizaciones, el Capital Social[8]. Una organización, lucrativa o no, ya no puede darse el lujo de permanecer al margen de lo que sucede en su entorno, sino mas bien, debe adaptarse para poder convivir en armonía con el.
En la empresa se produce la coexistencia de dos perspectivas:[9] “la perspectiva económica, que fomentaba un estudio académico continuo de los recursos físicos y financieros de la compañía. (..) Mientras que la perspectiva social ha permitido una mejor comprensión de las interacciones entre el individuo, el equipo, la cultura y el medio laboral”. El cambio de la era industrial a la era del conocimiento ha tenido repercusiones en ambas perspectivas, ahora la que tiende a ocupar un lugar de mayor importancia es la perspectiva social frente a la económica. Al referirnos al aspecto social, debemos considerar a la empresa como un sistema abierto a su entorno, que establece una relación armoniosa con el. Este tipo de organizaciones, tal como Peter Senge las denomina, son “inteligentes”, las cuales se caracterizan por su capacidad de aprender[10].
Es así, que podemos ver, como el ingreso a la era de la información ha modificado drásticamente la forma de gestión en las organizaciones. Tal como lo señala Peter Druker[11]: “En el caso de las empresas, todas las que se han organizado en torno a la información, han reducido rápidamente el número de niveles de administración, a la mitad por lo menos y, muchas veces, en un 60%. Y, para organizarse en esa forma, se requiere una nueva estructura. La tendencia es hacia organizaciones y unidades de organizaciones más concentradas, basadas en metas empresariales e individuales mucho más claras, en autodisciplina y en “feedback” sistemático. De allí que, las empresas, tendrán que construir su sistema de comunicaciones sobre la base de información hacia arriba, más bien que hacia abajo, pues ésta es la única forma de lograr que, los que están en la cima, se enteren de lo que está ocurriendo abajo, donde está la acción.”
Pero debemos hacer hincapié, que el Capital Social por su propia naturaleza, no puede ser circunscrito a un sistema cerrado, a una sola organización, sino más bien se enfoca a las relaciones que existen entre la organización, su interno[12] y entorno. También es importante señalar que las organizaciones son actores sociales que cumplen una función en la sociedad. Un ejemplo de que muchas entidades están tomando conciencia de su papel en la sociedad, lo constituye la Norma ISO 14000, que se refiere al tema ambiental. No debemos olvidar que la acumulación del capital social – contrariamente a los otros tipos de capital – va en provecho de todos y no de algunos.
Esta característica del Capital Social – las relaciones – es justamente la que permite el desarrollo de la gestión del conocimiento de la empresa. “No se trata de crear una enciclopedia que recoja todo lo que ha sabido el mundo en toda la historia. Se trata mas bien de seguir el rastro de los que conocen la receta y fortalecer la cultura y la tecnología que les permitirá seguir hablando[13]”. Esta condición debe también cumplirse en el capital intelectual – muchas empresas se dedican a acumularlo - cuando el grado de enriquecimiento de este se relaciona con su grado de movilidad[14].
Es evidente que el desarrollo de la sociedad, esta íntimamente relacionado, con el grado de participación de cada uno de los actores sociales, las organizaciones son un actor social importante; porque si la sociedad y el país salen adelante, lógicamente las organizaciones también lo harán. “De allí que no sólo la capacidad de aprendizaje individual sino la colectiva sean recursos valiosos para la adaptación de cualquier país a las nuevas condiciones del cambio mundial. Esas capacidades de aprendizaje organizacional y social son imprescindibles para las sociedades que intentan una rápida inserción en la dinámica internacional[15]”.
Este es el reto que nos plantea el Capital Social, debemos enriquecerlo a través del establecimiento de relaciones, cada vez mas fuertes, entre cada uno de los actores sociales conformantes de la sociedad. Es evidente que si deseamos salir adelante, todos debemos empujar el coche en la misma dirección, característica principal del Capital Social; de ahí la necesidad de que surja una sociedad civil fuerte que tome las riendas del desarrollo del Perú y el Mundo en general.
[1] “Rest in Peace, Book Value” (Descansa en paz, Valor en Libros) Forbes Asap, Octubre 25, 1993, Pág.9. Citado por Leif Edvinsson y Michael S. Malone en El Capital Intelectual (1998) Editorial Norma Colombia Pág. 2.
[2] Podemos citar el modelo Skandia, el de Activos Intangibles de Sveiby, los modelos de Saint Onge y Amstrong, el modelo de extracción de GCI de Pat Sullivan, entre otros. La diversidad de modelos obedece a que cada organización en particular desarrollo un esquema diferente para enfrentar el reto planteado por el Capital Intelectual.
[3] El concepto de Capital Intelectual varía en función al modelo presentado. Pero, podemos señalar que “ aunque existen muchas descripciones de que es lo que constituye el capital intelectual, casi todo el mundo coincide en que este incluye diversos tipos de conocimientos, saberes, ideas e innovaciones” En Rentabilizar el Capital Intelectual Patrick H Sullivan (2001) Ediciones Paidos Ibérica SA Buenos Aires Pág. 49
[4] En el Foro “La Gerencia en el Perú en el Siglo XXI” (2002) evento realizado por CENTRUM PUCP, Editado por Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Pág. 145 – 146
[5] “La creación de valor tiene que ver con la generación de nuevos conocimientos y su conversión en innovaciones que tengan valor comercial. (…) La extracción del valor se centra en el papel ( el conocimiento codificado) creado por el capital humano de una organización” En Rentabilizar el Capital Intelectual Patrick H Sullivan (2001) Ediciones Paidos Ibérica SA Buenos Aires Pág. 48
[6] Así tenemos el capital humano, capital cliente, capital accionista, capital cultural, capital relacional, capital organizacional, capital estructural, capital proceso, capital económico. Si se desea conocer las definiciones de cada tipo de capital se puede revisar el libro Rentabilizar el Capital Intelectual Patrick H Sullivan (2001) Ediciones Paidos Ibérica SA Buenos Aires Pág. 122 -123
[7] W. Russell y Taylor Branch, Second Wind: The Memoirs of an opinionated man. Citado por Peter Senge en La Quinta Disciplina (1990) Ediciones Granica Barcelona Pág. 293. En la actualidad es común encontrar muchos elementos extraídos del deporte en el campo de la Administración, el caso mas resaltante es el Coaching. El Gerente debe ser un Coach de sus trabajadores.
[8] Se define al capital social como: “los valores, las normas, las organizaciones, los mecanismos de asociación, que facilitan las relaciones interpersonales y permiten la convivencia social” En Informe de Desarrollo Humano. (2002) PNUD Perú Pág. 83
[9] En Rentabilizar el Capital Intelectual Patrick H Sullivan (2001) Ediciones Paidos Ibérica SA Buenos Aires Pág. 101.
[10] Arie de Geus, Jefe de Planificación de Royal Dutch/Shell señala: “la capacidad de aprender con mayor rapidez que los competidores quizá sea la única ventaja competitiva sostenible”. Citado por Peter Senge en La Quinta Disciplina (1990) Ediciones Granica Barcelona Pág. 11.
[11] Extraído de comentarios al Libro de Peter Drucker “Gerencia para el futuro”. En http://www.alter.org.pe/xclan/gerind03.htm#arriba
[12] Por interno entendemos al interior de la organización, es decir la relación que existe entre los diferentes elementos que la constituyen.
[13] Definición de Gestión de Conocimiento de Arian Ward de Work Frontiers Internacional, citado en La Gestión del Conocimiento Chris Collison y Geoff Parcell (2003) Ediciones Paidos Ibérica SA Buenos Aires Pág. 32.
[14] Muchas empresas codifican sus conocimientos y los guardan celosamente de la competencia. Pero, también se debe considerar el enriquecimiento de los mismos, a través del desarrollo de mecanismos que permitan compartirlos y promover su desarrollo, con las restricciones, lógicamente señaladas, por la empresa.
[15] Extraído de “La interacción entre el capital humano, el capital intelectual y el capital social: una aproximación a la medición de recursos humanos en ciencia y tecnología” Trabajo presentado por Hernán Jaramillo Salazar y Clemente Forero-Pineda en V Taller de Indicadores Iberoamericanos de Ciencia y Tecnología realizado en Montevideo, Uruguay, el 16 Octubre del 2001.



