Dionicio Canahua
Instituto de Gerencia y Responsabilidad Social
Consultor Senior
Una de las condiciones básicas de un modelo de información ya sea cuantitativo o cualitativo esta relacionado a la flexibilidad que debe tener el mismo, sobre todo consideramos que en gestión de empresas se cumple: “lo único constante es el cambio”, Kaplan y Norton nos dan buen ejemplo de esta situación al reconocer las limitaciones que pueda tener el Cuadro de Mando Integral, cuando consideramos la perspectiva social y económica al momento de realizar el proceso de toma de decisiones en una organización.
Aceptar un modelo en su integridad puede constituir un riesgo, sobre todo si se ha desarrollado en un contexto distinto. Kaplan y Norton (2000:48) se preguntan ¿las cuatro perspectivas son suficientes?.Sobre todo cuando tomamos en cuenta que el componente social, que toma auge en la actualidad en la gestión de las organizaciones.
En definitiva la generación de nuevos modelos de información, implica de alguna manera la superación de un paradigma – si lo consideramos desde la perspectiva de la contabilidad- al respecto Kaplan y Norton (2000:48) son muy explícitos sobre el tema:
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Pero las cuatro perspectivas deben ser consideradas como una plantilla, y no como un corse o una camisa de fuerza. No existe ningún teorema matemático que diga que las cuatro perspectivas son a la vez necesarias y suficientes.
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Y justamente debemos reconocer la flexibilidad en un modelo de información sobre todo si consideramos que la gestión de organizaciones es altamente variable – lo único constante es el cambio- que justamente exige un cambio con respecto al proceso de generación de información contable de una organización.
¿Que cambios nos genera esta situación?
Una pregunta recurrente es la siguiente: ¿Debemos eliminar o complementar la perspectiva financiera?, la información financiera – producto del proceso contable- ha sido vapuleada a diversos niveles desde el académico y el profesional, basta recordar a Rappaport con su obra Creación del Valor para el accionista; pero ¿implica el olvido de la partida doble o su complemento con otra base de medición?.
Al igual que Kaplan y Norton, somos de la opinión de que se debe generar un proceso de complemento, con la finalidad de generar modelos que sistematicen un mayor volumen de información de la organización. ¿Podríamos hablar de un modelo de información integral?, ¿Como estaría compuesto?; al respecto debe considerarse información cuantitativa (los estados financieros) e información cualitativa (balance social), podríamos considerar también el GRI, Balance Scorecard, etc. El objetivo es considerar los requerimientos de información de los usuarios y que estos consigan satisfacer sus demandas.
Esto genera que la Contabilidad reposicione su perspectiva de proceso de información, y al igual que Kaplan y Norton reconocer la existencia de un modelo que complemente lo proporcionado por los estados financieros.
Por otro lado, a nivel gerencial se reconoce la importancia de dos perspectivas – económica y social – y esto no necesariamente se ha reflejado en los modelos de información. De hecho el balance scorecard apunta a la perspectiva económica, como lo expresa Kaplan (2000:49)
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Sin embargo, los objetivos de los grupos de interés no deben ser añadidos al cuadro de mando a través de un conjunto aislado de medidas que los directivos deben mantener “controladas”.
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De esta manera para la perspectiva social – enfoque de stakeholders- se deban de considerar otros modelos de información, que comparten algunos de los principios que rigen el tema económico, pero que brindan otro tipo de información que es de uso para el proceso de toma de decisiones.



